Marki: “Escribir letras es un acto de rebeldía en un mundo donde es difícil decir lo que pensás”

Marki: “Escribir letras es un acto de rebeldía en un mundo donde es difícil decir lo que pensás”

  • Publicación de la entrada:abril 12, 2021
  • Categoría de la entrada:Entrevistas
  • Tiempo de lectura:9 minutos de lectura

El vocalista de Terapia conversa con Zarpa sobre música, rebeldía y autenticidad, en el marco del lanzamiento del single Mochill out (feat Clara Cava)

María Gabriela Fernández B

@mariagfernandezb / Fotos: @Godymex

El vocalista de la agrupación Terapia saluda desde el living de la casa en la que, hasta hace minutos, editaba con el resto de la banda los últimos detalles del videoclip de su nuevo lanzamiento: «Mochill Out». “Arriba se quedaron los pibes rappeando”, relata recostado en un sillón. “Yo estoy listo para hacer catarsis”.

Marco Gabriel Cancián (Marki) está viviendo, a sus 25 años, el sueño de su adolescencia: se dedica con creciente éxito a la música, en una banda integrada por los mismos amigos con los que tocaba en el secundario.

Marki, Nadir, Fede Scorzo y Cris (integrantes de Terapia) crearon juntos esta agrupación para expresarse sin vueltas. Un lugar que es para ellos (y para quienes los escuchan) una Terapia de ingenio y autenticidad en un mundo de caretas.

Marki es vocalista de la agrupación Terapia (Foto: @GodyMex)

En su carrera han generado tres producciones discográficas: el álbum Miel (2018), y los EP Todo lo que hacemos sin saber por qué (2019) y ¿Dónde están mis amigos? (2020), en donde se pasearon por temas de rock, indie, funk y música urbana. 

Ahora, inician el 2021 con un reggae en feat con la cantante Clara Cava (revelación femenina en los géneros urbanos), con beat psicodélico, estética sobresaturada y una letra que invita por igual a cuestionarse y a divertirse. 

Esa es también la sensación que se tiene cuando se charla con Marki; porque este artista responde a cada pregunta mezclando historias divertidas y de lucha, o de ternura y de rebeldía. Frases desordenadas e ideas sólidas que componen su visión sobre la música y la vida.

Escuchá Mochill Out (Feat Clara Cava)

— La mayoría de los artistas o bandas se dedica a un solo género musical, pero ustedes sacan por igual algo más rockero, urbano o ahora un reggae ¿Por qué esa diversidad?

— Nosotros hacemos la música que nos gusta, es una cuestión de explorar y saciar esa sed que tiene tu alma de no encasillarse. Es verdad que, comercialmente, capaz te conviene ir por un lugar, pero para mí es muy importante ser honesto en lo que hago. Si no te sale, no te sale. Además, hay una dinámica del grupo, es como una danza en la que cada uno aporta algo, cada quien tiene una búsqueda o por ahí una curiosidad y, si eso viene de un lugar real, hay que bancarlo a muerte. Así que vamos adoptando distintas religiones y distintos dioses en la música.

— ¿Y cómo llevan ese viaje entre deidades?

— Siento que todavía seguimos en la búsqueda y que nos queda mucho por probar. Eso me gusta: si ya estuviéramos casados con una fórmula, no habría mucho más por explorar y no tendría sentido. Ni yo sé qué va a venir después y la gente que nos sigue desde el inicio lo entiende.

Una vez que entendés el “Mundo Terapia”, no genera ruido que siempre cambiemos.

La gente sabe que eso va a pasar, sabe que queremos patear el tablero, porque tampoco es que vamos cambiando al azar o “porque sí”, es según lo que nos sale de verdad en el momento ¡y a veces los experimentos son rarísimos!

— ¿Cómo cuáles?

— ¡Como al que se le ocurrió ponerle ananá a la pizza! (risas)

— ¡Y siempre hay alguien a quien le gusta un experimento!

— ¡Claro! Y como banda no estamos por lo general pensando a quién le puede gustar lo que hacemos. Obviamente, queremos gustarles a las personas de nuestra edad, y de todo tipo, pero sobre todo queremos ser auténticos. Ser honestos con nosotros mismos en todo lo que escribimos.

Integrantes de Terapia durante la grabación del video Mochill Out (Feat Clara Cava)

¿Cómo describirías al nuevo tema, Mochill Out?

— Mochill Out es un tema gracioso en un punto, con chistes internos. En cuanto a la música, salió en una sesión de nosotros que sería como un freestyle de instrumentos. La letra es un juego de palabras entre amigos.

— Es un tema muy de verano, pero también tiene su toque de crítica. Eso me gusta.

No es que intento bajar línea, pero me gusta exponer las incongruencias del sistema, esos vacíos legales de la sociedad, donde no se entiende dónde está la moral.

—Lo hacemos desde un chiste, pero también es rebeldía. Viste que desde chiquito te enseñan que tenés que comer carne para crecer fuerte, pero a su vez hay vegetales que están prohibidos. Es jugar con eso y por algo dicen que cada chiste tiene siempre un poco de verdad.

Marki y Clara Cava en el videoclip de «Mochill Out»

— Esta rebeldía también está presente en otros videos y temas de Terapia ¿Cómo la abordan en sus composiciones?

— Escribir letras es siempre un acto de rebeldía en un mundo donde es difícil decir lo que pensás. A veces, el resultado son temas que pueden ser divertidos y en otros por ahí más para pensar.

— Alguien que sepa que estás ahora en una casa rappeando con los amigos podría pensar que todo es diversión en Terapia ¿No es así?

— (Risas) Y sí, hay muchos temas de joda. Pero también de repente tenés Wasap que cantamos “Vuelve amor, que esta vez no voy a despedirme por Whatsapp. Estoy buscando la forma de no morirme y no sé dónde está” ¡Es terrible! Es un poco como la vida, hay joda y momentos más difíciles y todos hay que tocarlos.

— Hay quienes dicen que esa actitud rebelde y auténtica, que en un momento se atribuyó especialmente al rock, ahora se vive desde los géneros urbanos ¿Qué opinás al respecto?

— No puedo dimensionar lo que representaba el rock en otra época en que no pude experimentarlo.

Siempre me sentí muy cercano al rock, pero para mí el rock está en la sonoridad, es un color, y la rebeldía es una actitud que va más allá de los sonidos.

Mis abuelos escuchaban folklore y de seguro también eran adolescentes rebeldes. Lo importante, para mí, es lo que vos querés contar y lo que vos sentís con ellos. Yo he experimentado por igual esa emoción bailando reggaetón o escuchando bandas más pesadas desde mi infancia.

¿Cómo fueron tus primeros encuentros con la música?

—En mi casa siempre había mucha música. Mi abuelo es inmigrante italiano, vino después de la guerra, y tocaba la batería. Como mis viejos laburaban todo el día, me pasaba la tarde escuchando música con él y, cuando me llevaba a la escuela en la mañana, yo le pedía siempre la misma canción. De hecho, me tatué ese casete “Oh Trieste”, que era sobre un  pueblo de Italia que a mi abuelo le daba nostalgia. Ese fue mi primer acercamiento con la música. (Muestra el tatuaje en su antebrazo)

—Después, cuando realmente yo empecé a full fue en el secundario. Desde el primer día, mi objetivo del colegio era tener una banda. En mi escuela, cursaba con raperos que me enseñaron a hacer mis canciones y en otro curso había músicos. Yo no sabía nada, pero me fui juntando con ellos y ahí aprendimos juntos. Al principio, era como un juego pero después era una adrenalina tremenda la que sentíamos estando en el escenario y nos dimos cuenta de que era lo que queríamos hacer.  Hoy seguimos siendo los integrantes del grupo. 

Los integrantes de Terapia tocan juntos desde la adolescencia (Foto: @Godymex)

¿Por qué crees que estabas tan decidido a tener una banda desde tan chico?

—Cuando yo tenía unos 10 años vino a vivir a mi casa un primo mayor, y era la persona que vos admirás, que deseás que ojalá te esté espiando cuando te va bien ¿ubicás?. Él era muy metalero y me llevaba a ver recitales de rock en lugares medio de mala muerte en Rivadavia. Yo era un niño y él me abrió los ojos al mundo del under verdadero. Recuerdo que él tenía un bajo con solo dos cuerdas, y que estaba todo roto pero para mí era lo máximo. El punto es que, dos años después de esto, mi primo se suicidó. Ese momento fue terrible, y ahora creo que fue clave para que yo no quisiera volver atrás. A partir de eso, yo quise cumplir el sueño que mi primo no había podido, de hecho cuando empecé con la música lo hice con el bajo, ese fue mi instrumento durante mucho tiempo. De alguna forma, cuando sufrís una pérdida muy zarpada, le perdés el miedo a la vida y a ser juzgado, estás más relajado. Así que empecé con la música y sigo en esa. Estoy contento de haberlo transformado de esa manera.

¿Dirías que transformaste el dolor en arte?

—Creo que sí, y siento que a mucha gente le pasa. Para abocarte al arte al 100% algo te tiene que haber pasado. Porque la verdad es que si querés hacer plata, hay mil maneras más sencillas y menos nocivas de hacerlo. Entonces, realmente te tiene que gustar la música, te tiene que apasionar, tiene que haber un motivo real. Ahora, si puedo ayudar también a alguien con la música, ya sea con una letra más introspectiva o una letra más para la joda y hacerle pasar un momento feliz, eso me basta. Es como que se cierra el círculo.

Así fue el show de Terapia en Mandarine Park (Video: Alan Casas Rodríguez)

Mirá el video de Mochill Out (Feat Clara Cava)